El mantenimiento preventivo es la inversión más rentable en maquinaria. Estas cinco pautas reducen averías y mantienen el valor de tu mini-cargadora.
1. Revisa el nivel y estado del aceite hidráulico
El sistema hidráulico es el corazón de una skid steer. Aceite limpio y al nivel correcto evita el desgaste prematuro de bombas y motores.
2. Limpia el radiador a diario
El polvo de obra obstruye el radiador y provoca sobrecalentamiento. Una limpieza rápida al final de la jornada marca la diferencia.
3. Engrasa los puntos de articulación
Sigue la pauta del fabricante. Un engrase regular elimina holguras y ruidos.
4. Controla la tensión de las orugas o la presión de neumáticos
Una tensión incorrecta acelera el desgaste y reduce la tracción.
5. Lleva un registro de horas
Programa las revisiones por horas de uso, no por calendario. Te ayudamos con el plan de mantenimiento de tu equipo.